viernes, 14 de abril de 2017

Cruce a nado del Estreco de Gibraltar. 10 años después

Y muchos años después se cumplió el sueño. ¿Cuál fue la clave? No tirar la toalla.

PREPARATIVOS

Aunque la natación nunca ha sido mi fuerte dentro de las disciplinas del triatlón, más bien todo lo contrario, por el año 2007 comienzo a cogerle el gustillo a eso de nadar en aguas abiertas. Tanto es así que empiezo a pensar en atravesar el estrecho de Gibraltar a nado.

Y en 2008, para conocer mis posibilidades en esta aventura preparo una prueba de 10km en el pantano del Burguillo, Saliendo desde el puente cruza el río para subir a Venero Claro hasta el Valle de Iruelas. 

Para esta aventura elijo el 28 de mayo como el mejor día, puesto que doy tiempo a que el agua se vaya calentando y al mismo tiempo tengo margen para recuperar de cara al triatlón de Zarautz. Pero una marzada del mes de mayo hace que el día elegido la temperatura del agua no supere los 14ºC.
También cuento con la compañía en piragua de Jime y Auro, que me van acompañando en todo momento. Aquí está la entrada de esta travesía.

Una vez finalizada la travesía con unas condiciones pésimas, pero en buenas condiciones físicas veo que la travesía del estrecho es posible.

UNA PIEDRA EN EL CAMINO


Hasta que en marzo de 2009 debido a la vuelta de problemas cardiacos que llevaban olvidados casi 20 años pasan al olvido cualquier actividad deportiva para centrarme en la supervivencia.

Todavía recuerdo esas palabras que cambiaron mi vida “temporalmente” (afortunadamente lo de temporalmente). Decía más o menos algo así: "Así que practicas Ironman. Pues a partir de ahora lo único que podrás hacer es caminar."

Como tampoco olvidaré la conversación con la Dra. Boraita.
  • Si tienes Síndrome QT Largo no entiendo para qué vienes a la consulta. No hay nada que hacer.
  • Porque no me lo creo. Sé que eres la Dra. que no deja competir a Gómez Noya. No vengo a que me digas que puedo competir, vengo a que me digas lo que hay.

VUELVO A VER LA LUZ

Y casi 2 años después y unos cuantos estudios de por medio me vuelvo a poner un dorsal. Y qué mejor carrera para mi vuelta que la Carrera del Corazón.

A partir de ahí ha habido momentos buenos que permanecen en mi memoria y momentos malos (incluidos nuevos episodios de arritmias con paso por quirófano) que trato de borrar de la memoria.

Así hasta que hace algo más de 2 años volví a creer posible el cruce del estrecho de Gibraltar, por lo que rellené la solicitud y tras 2 años en lista de espera, ahora estoy a una semana de intentarlo.

He entrenado mucho, no tanto como me gustaría, pero lo máximo que me permite mi corazón.

Tengo mucha ilusión, tanta como un niño cada 5 de enero.

Y lo más importante. He disfrutado mucho, muchísimo del camino recorrido hasta el día de hoy.



Ha llegado el momento de relajarse y....







No sé cuál será el resultado final el día del intento de cruce, pero de lo que estoy convencido es de que sea cual sea, llegue a África o me suba al barco a medio camino, habrá merecido la pena.

Habrá merecido la pena sentir de nuevo que estoy vivo.
Habrá merecido la pena volver a tener sueños.
Habrá merecido la pena ir a dormir pensando en los objetivos de mañana, en lugar hacerlo pensando "hoy es mi última noche"

Habrá merecido ..


Ha merecido la pena.




viernes, 7 de octubre de 2016

De morros con la realidad


Hoy se ha celebrado la reunión de Triavila, y salvo la poca asistencia de socios nada que destacar.

Y después de la reunión, para seguir con la tradición de años precedentes vamos a celebrar el buen ambiente tomando unas cervezas.

Y como suele ser habitual en estos casos se comienza a hablar de objetivos de la próxima temporada. Pepe Zarautz, Juan la marcha de montaña de su pueblo, … y Alejandro junto con Quique el IRONMAN de….



Y aquí, es cuando me doy cuenta de que mi corazón sigue estando defectuoso, … ganas de irme a casa, de llorar, impotencia…

Y para colmo, mañana es el IRONMAN de Hawaii. Un sueño que NUNCA podré cumplir.

Supongo que lo que necesito son unas horas de sueño, y mañana todo volverá a ser jodidamente normal, salvo mi corazón que seguirá siendo una puta mierda.

lunes, 26 de septiembre de 2016

CRONO POR EQUIPOS TEAMSAT

PREVIO



Todo empezó cuando al ver en la web la crono por equipos intenté que saliera un equipo de Triavila. Solamente quería eso, pero sin intención de participar. Una vez que estuviera formado el equipo o con suerte los equipos daría por concluido el trabajo de “liante” y acompañaría como animador.
Pero la convocatoria no tuvo la respuesta esperada por lo que no podía tirar el guante y esconder la mano. Así que sin querer me tocó participar.

Todavía recuerdo mi última crono por equipos, donde acompañado de Berlanas entre otros sufrimos y disfrutamos en proporciones iguales, es decir, mucho de las dos. De eso hace mucho tiempo.

... y llegó el día


Y ocho años después, con aquella crono en mi cabeza, y acompañado de otros 23 ciclistas dispuestos a darlo todo nos dirigimos con calma hasta Hernansancho. Con unos cafés de por medio en el bar sindical del pueblo se organizan los equipos de forma aleatoria.

Prefiero estar en un equipo flojo, en el que pueda aportar algo sin que me saquen de punto. Y esa forma aleatoria de formar equipos me concede lo que quiero.

  • Equipo 1: Cesar Chaves, Chuchi Musi, Librero, OscarGut y Mironcillo
  • Equipo 2: Lastras, Chuchi Martín, Manolo, Mínguez y yo
  • Equipo 3: Emilio, Estaban, Villa, Javi Lavadoras y Marcos
  • Equipo 4: David Fonta (espantaviejas), Jose, Berlanas, Horti y Hector
  • Equipo 5: Flavio, Kechu, Roberto, Paco Musi y A.de la Cruz

... la hora de la verdad


También por sorteo somos los terceros en salir. Todo listo. Daré el primer relevo. Pongo límite 155 pulsaciones, aunque en algún momento puntual lo rebase.

30 segundos…


10 segundos

5, 4, 3, 2, 1… 

Me pongo de pie sobre la bicicleta intentando encontrar un ritmo alto pero asequible. No sé cuánto dura mi primer relevo, pero creo que ha sido demasiado fuerte y demasiado largo. Pasa Mínguez, le sigue Lastras y después Manolo. Me vuelve a tocar de nuevo, ya que Chuchi se conforma con aguantar a rueda. He recuperado bien para afrontar mi segundo relevo, pero tiene que ser algo más lento que el anterior. De no ser así no aguantaré muchos. Acoplado encuentro el ritmo en el que sin ir cómodo creo que me permitirá llegar al final. Vuelven a pasar Mínguez, Lastras, Manolo… y Chuchi a rueda.





Y en el tercer relevo desaparece Manolo. Solamente quedamos 3 y así será hasta el final.
Después de 28 km en algo más de 39 minutos llegamos al final con 42,2 km/h.

He vuelto a disfrutar de la bici de una forma que ya estaba olvidada, con unas sensaciones muy buenas, y aunque en los últimos 5km ya no me quedaba mucho he conseguido seguir dando relevos.

Aunque hemos sido el último equipo las diferencias han sido mínimas. El resultado final ha sido el siguiente:
  1. Equipo 3: 38:21
  2. Equipo 4: 38:33
  3. Equipo 1: 38:41
  4. Equipo 5: 39:26
  5. Equipo 2: 39:41

Ocho años después de aquella crono junto a Berlanas he vuelto a sentirme ciclista. Además el día salió perfecto, mi cuerpo funcionó a las mil maravillas y pude dar más de lo que yo esperaba.

Aunque creo que no debo de pegarme muchos calentones así, uno cada ocho años creo que sí. Sobre todo para mi cabeza. Después de este gran día solamente puedo decir una cosa

He vuelto a practicar ciclismo como a mi me gusta....

Vuelvo a ser ciclista



sábado, 30 de julio de 2016

Volviendo a Soñar


Han pasado más de 8 años desde aquella noche que cambió mi vida. Entras en la cama lleno de sueños y antes de que amanezca no queda nada de ellos.

Y en ese momento te das cuenta de que una vida sin sueños deja de ser una vida.

Así pasé más de un año, sin vida. Desde que escuché de boca del Dr. Jiménez Candil las palabras:
“…  haces Ironman. Pues a partir de ahora lo máximo que podrás hacer es caminar ...”

Y caminé durante algo más de un año como un espectro. Sin sueños, sin vida, pensando que cada noche sería la última, que no habría siguiente latido, metido en una profunda depresión.

Por suerte un año después pedí una segunda opinión y las cosas cambiaron.
Volví a soñar, a reír,... a vivir.


Ocho años después continúo viviendo, disfrutando, soñando. Sueño con mi próximo reto de este 2016. Será la travesía de 10km a nado, desde las Islas Cíes hasta la costa de Vigo.


Sueño con el reto de la primavera de 2017, cuando si todo va según lo previsto recuperaré ese sueño que tenía antes de aquella noche que cambió mi vida.


Atravesar a nado el estrecho de Gibraltar.




Y sueño con poder seguir soñando.




Porque una vida sin sueños no es vida

Y las limitaciones están en….
Las limitaciones ....
Las limitaciones no están, las ponemos nosotros.


Según el Dr. Jiménez Candíl me la estoy jugando. Según la Dra. Araceli Boraita puedo hacerlo.
Tenía dos opciones, recorrer el camino hasta aquí como un muerto en vida o llegar como lo he hecho, soñando, disfrutando.
Y si alguna vez me equivoco, espero que los que me rodean sepan entender que tenía que vivir así, porque de la otra forma no es vida.

Continúo soñando... ¿Hasta cuándo?

HASTA EL FINAL

martes, 1 de marzo de 2016

Motivación extra o locura irremediable



Llego a casa después de una jornada laborar como otra cualquiera, ni más pronto ni más tarde que otro día cualquier y empiezo a comer como otro día cualquiera. Algo más rápido que otras veces porque tengo intención de salir en bici, como otro martes cualquier desde que las tardes son algo más largas.
Me visto de ciclista y a las 17:00 estoy saliendo por la puerta.

Pese a haber hecho la rutina lo más rápido posible es algo tarde. Demasiado tarde para hacer un recorrido largo. Aún así no descarto nada.

Salgo a la calle con la bici y el día es bueno, con poco viento, sol y tengo ganas de hacer una buena etapa. Parece una locura, pero tengo ganas. Me apetece dar la vuelta a los puertos. Recorrido: Barraco, Navalmoral, Avila. 62km con dos puertos.
Hago cálculos y la mejor de las previsiones me situa en el alto de Navalmoral sobre las 19:00. Demasiado tarde, aunque con tiempo justo para llegar a casa con luz. Cualquier imprevisto haría que llegara a casa de noche.

Llego a la rotonda y pienso: “¿Por qué no?”. Pues eso, por qué no.



Así que comienzo dirección hacia Sonsoles feliz, sabiendo que puedo llegar a casa a oscuras, pero me da igual. Me apetece y voy a por ello.

Lo mismo que sucedió esta mañana, cuando a las 13:00 del 1 de marzo de 2016 se abrían las inscripciones para la Travesía de natación de las Islas Cíes. 10 km de natación entre las Islas y la costa gallega. 
Y a las 13:00, como si de inscribirse a Zarautz se tratara, estaba pegado al ordenador. Once minutos después ya estaba inscrito.

Con las travesía de las Islas Cies que será el 27 de agosto y el triatlón de Zarautz al que me apunté el 13 de febrero a las 10:00 y que cerró inscripciones en 2 minutos ya tengo todos lo objetivos de la temporada 2016.
Zarauz será el sábado 11 de junio y la travesía de las Islas Cíes el 27 de agosto. Dos fechas ya marcadas en el calendario y que harán que no pierda la motivación de repetir salidas como las de hoy.


Ahora solo falta disfrutar. Disfrutar como lo he hecho hoy en la primera vuelta a los puertos de este año. En la que he superado mis previsiones más optimistas y he llegado al alto de Navalmoral a las 18:45.

Disfrutar como llevo haciéndolo toda la temporada. Disfrutar y que la salud acompañe.

A por 2016!

domingo, 19 de julio de 2015

TRIATLÓN DE ZARAUTZ, UNA VEZ MÁS.



INSCRIPCIÓN
Desde mi inscripción a Zarautz allá por el mes de febrero todo fueron buenas o muy buenas sensaciones, tanto nadando como bicicleta y corriendo. Esto, unido a las salidas con los Triavila que vamos a Zarautz hace que suba el umbral de sufrimiento que tanto esfuerzo me costó bajar, lo que me llevó en más de una ocasión a forzar más de lo debido. Y como además las sensaciones eran buenas, en cada salida en grupo volvía a subir un poco más ese umbral.
¡Qué maravilla volver a sentir que entreno! Nunca a los ritmos de antes, pero entreno.

ULTIMAS 3 SEMANAS

Son semana que debería de haber sido de calidad, pero bastante hago con no quedarme en casa. Empiezan los primeros días de malas sensaciones. Aunque de momento son pocos se van alternando días buenos o muy buenos con algunos regulares. ¿Calor, falto de horas de dormir, etc.? Pero a falta de 2 semana para zarautz termino el domingo dando la vuelta a La Colilla (19km) con Juancar y Paco Crespo con muy buenas sensaciones y muy buen ritmo, enlazando con 25km de bici con Jorge.
Todo rueda bien

En la última semana continúan días buenos y malos, pero un entreno de 3000m de natación terminando con series de 100m y otro de 82 de bici seguido de 35 minutos de carrera a ritmo fuerte hace que desaparezcan todos los fantasmas. 

ULTIMA SEMANA
Fantan 5 días para el día que tanto espero y tanto he preparado. Semana para recuperar fuerzas y buenas sensaciones, olvidando los días malos de las 3 últimas semanas.

Martes 9 - 15:00
Termino de trabajar y me dirijo hacia el bus que me traiga de vueltas a Avila. A medio camino hacia el bus comienzo a tener el pulso raro, muy raro. Hago los gestos habituales en estas ocasiones y nada… no se pasa. Me siento apartado en el bus sintiéndome culpable de esta situación y me doy cuenta de lo que no había visto hasta ahora.

“Me ha costado mucho esfuerzo y muchas lágrimas asumir que no puedo entrenar como me gustaría, y con 3 meses de buenas sensaciones he tirado por tierra todo todo aquello que me ha costado tando construir (no asumir). Mis ritmos tienen que ser más lentos. Mi pulso más bajo. No puede exigirme como lo hacía antes y no volveré a derramar ni una sola lágrima por no poder hacerlo.”


El bus continúa su camino hacia Ávila y mi pulso sigue igual. Qué hago...¿Digo al conductor que pare y que me deje en un centro médico, continuo hasta Ávila a ver que pasa?

Y mientras tanto muchas otras ideas pasan por mi cabeza. Intento prometerme que si mi pulso se estabiliza no vuelvo a competir en nada, pero sé que esa promesa es imposible de cumplir, así que trato de analizar qué pasará con mi futuro si vuelve a ser un flutter. No haré Zarautz, no haré la travesía del Valle de Iruelas, pero si paso pronto por el quirófano a lo mejor en septiembre la travesía de Sanabria ...."

Una hora después el bus llega a su destino y afortunadamente el ritmo es (o parece) normal. Mi corazón se siente como si hubiera corrido 20 maratones seguidos, pero a eso ya estoy acostumbrado después de mis olvidados episodios de taquicardias. Y como no podía ser de otra forma, llego a casa, y después de comer y reposar la comida cojo la bicicleta y hago 40km muy suaves, intentando olvidar lo vivido en el bus para alejar los fantasmas que quieren volver a entrar en mi cabeza.

Miércoles y jueves hago el entreno previsto. Con mucho miedo, pero lo hago. También me hago un electro para confirmar que todo está correcto, y también me depilo el pecho,  por si tuviera algún problema facilitar las cosas a los médicos. Con ese optimismo me dispongo a participar en Zarautz.

13 DE JUNIO. 

(Sí, para colmo es día 13, aunque por suerte para mí no soy supersticioso.)


Me levanto con muchas dudas. Las mismas que vengo arrastrando desde el martes. Pero aun así estoy en la playa de Getaria esperando el disparo de salida. Y a las 14:15 empiezo a nadar. 50 minutos después estoy cogiendo mi bicicleta en Zarautz, feliz de no haber tenido ningún problema y esperando que todo continúe así.

Comienza la bici y desde los primeros kilómetros noto que el motor no funciona bien. Cuando el ritmo es de paseo su funcionamiento es “aceptable”, pero en el momento que incremento el ritmo, por poco que sea, noto… no sé, pero se que no va bien.
  • No es un flutter, porque si entro en flutter me mantengo así salvo que me hagan cardioversión
  • No es fibrilación, porque el ritmo es irregular, y el mío, salvo latidos raros es un ritmo rítmico
Miles de pensamientos pasan por mi cabeza. Metido en ambulancia, desfribriladores, echar pie a tierra y retirarme antes de que todo eso pase. Consigo analizar la situación y si mi ritmo es suave considero que no me la estoy jugando y por otro lado, echar pie a tierra supondría rendirme, aceptar lo que tanto tiempo me he resistido a no aceptar. Me digo que al menos tengo que completar una vuelta, llegar a Zarautz y allí decido. Cuando completo la primera vuelta aunque no he mejorado tampoco he ido a peor, así que continúo. Aún así me planteo en numerosas ocasiones si tiene algún sentido continuar cuando no estoy disfrutando. Y no tengo ninguna duda.

Si me retiro habré perdido. Seré un perdedor y no puedo vivir así. Puedo vivir sabiendo que soy defectuoso, pero un defectuoso que lucha cada día por ser normal.
 

Comienzo la segunda vuelta en bici y empieza una lluvia ligera que termina convirtiéndose en diluvio. Ahora junto a las sensaciones cardiacas está el frío y el peligro de la carretera resbaladiza. La única forma de combatir ese frío es ir fuerte, cosa que no puedo hacer porque el ritmo de mi corazón deja de ser normal. Pero también ese frío hace que mi atención deje de centrarse en los latidos de mi corazón y se centre en el peligro de la carretera mojada y en tensar mis músculos para conseguir algo de calor.

Con una batalla psicológica como nunca en la vida había tenido consigo terminar la bicicleta.

Si las dudas en la salida eran muchas ahora se han multiplicado por infinito a la hora de afrontar los últimos 20 km de carrera a pie. Pero de repente el interruptor de mi corazón cambia y empieza a funcionar perfectamente. La lluvia continúa, el frío desaparece y mis latidos son normales. Así que al menos los último 20 kilómetros los disfruto como nunca, olvidando la dura batalla vivida sobre la bicicleta y de la que una vez más salí victorioso.


Y un año más vuelvo a ser finisher en Zarautz


...y una semana después también soy finisher de la travesía a nado del Valle de Iruelas. 5.500m nadando muy suave y disfrutando como nunca de algo que pensé que se me había acabado para siempre.