Después de más de año y medio de muchas comeduras de tarro, depresiones, sensaciones malas, otras sensaciones muy malas y a veces incluso peores hoy me he vuelto a poner un dorsal.
Desde marzo de 2009 ya me había puesto un dorsal alguna vez, pero no ha sido como hoy. Otras veces era símplemente por correr, matar el gusanillo y pensando tenía un 50% de posibilidades de estar jugándome la vida (50% Dr. Candil y 50% Dra. Boraita). Y corría porque el 50% de la Dr. Boraita pesaba mucho más que el otro.
Pero hoy ha sido distinto, hoy tenía 99,9% Dra. Boraita y 0% el otro. Además era por una buena causa. Toda la recaudación iba destinada a estudio de enfermedades cardiacas.
LA CARRERA:
Aunque piense todo lo anterior, también se ma ha pasado por la cabeza que sería irónico que en esta carrera hubiera algún atleta que tuviera una parada cardiaca. Hasta se me ha pasado por la cabeza que podría ser yo. Pero esa idea ha pasado de largo más rápido de lo que ha llegado.
La salida ha empezado un poquito cuesta arriba y aún así he mantenido el pulso bajo. No quería forzar demasiado, ya que aunque todo esté a mi favor mi cabeza no termina de creerlo. Después del km 2 he ido entrando en carrera y empezando a disfrutar, a dejarme llevar de las buenas sensaciones que me han acompañado durante los 8 km restantes hasta meta. Un recorrido muy bonito, una organización excelente y un día perfecto.
Al final, he conseguido correr los 10km por debajo de 50'. Y eso sí es volver a competir
Y todo esto ha pasado gracias a la Dr. Araceli Boraita y sobre todo gracias a Longi, que ha estado siempre a mi lado.
Y aquí está la prueba de todo.

