sábado, 11 de mayo de 2013

Volver a empezar... Otra vez.

El título lo dice todo. Espero que sea la última.
No sé si influye el haberlo vivido demasiadas veces y estar acostumbrado a esta situación, pero esta vez ha sido algo así como una lesión muscular. Algo que con unos 20 días de reposo me permitirá volver a mi ritmo normal. Y si todo discurre según lo previsto así será.
Aunque en realidad ha sido algo más que eso, lo estoy viviendo como si solamente fuera eso. Como he dicho no se si por haberlo vivido demasiadas veces o por taparme los ojos para no querer vivirlo. Porque como  ya comenté en alguna entrada anterior, cuando los días son buenos a disfrutar de ellos, y cuando son malos toca cerrar los ojos pasando de largo lo más rápido posible y recordando los buenos que ayudan a pasarlo mejor. Y como ahora estoy los días malos toca vivir de los recuerdos deseando que lleguen los buenos momentos cuanto antes.
Y por supuesto agradecer a la Dr. Boraita, Dr. Perez Villacastín, Dr. Perez Castellanos, Susana Higueras y Ángeles Fernández las molestias que se han tomado para que la pesadilla durara poco.
Y a Longi por seguir siempre a mi lado.
Espero que en mi próxima entrada vuelva a hablar de paseo en bici, carrera o natación. 

sábado, 13 de abril de 2013

Carrera Popular del Resucitado 2013

Carrera el Resucitado - 6 de abril de 2013
Primero fue el duatlón de Ávila, y una semana después llegó el turno de mi segunda carrera.

Cuando me levanté por la mañana no tenía claro si correría. Salí en bicicleta como un sábado normal. Como la salida que tenía prevista el grupo con el que solía salir era asequible (Tiñosillos y vuelta) me decido a salir con ellos. Si la etapa es tranquila y no fuerzo en exceso, por la tarde saldré en la bici, pero si toca apretar un poco, por la tarde iré a animar a los atletas.

Y como el recorrido en bici no es demasiado duro  y el ritmo tampoco es demasiado elevado me veo con ganas de participar en la carrera de la tarde.
La salida se hace igual de rápida que siempre y salgo tranquilo, a ritmo "no cómodo", pero "sí controlado". La primara vuelta finaliza sin dificultad. Cuando empiezo la segunda vuelta las sensaciones siguen siendo buenas, y aunque no incremento el ritmo, el pulso sí sube, pero dentro del límite permitido. Veo entre otros a Ángel Iglesias haciendo fotos y animando (un saludo para él y espero verle pronto corriendo) y continuo hasta finalizar la segunda vuelta. Al paso por meta cojo a Viky y hacemos juntos la vuelta entera, hasta que finalizando ella aprieta y aunque yo me quedo con ganas de seguirla mi pulsómetro y mis sensaciones me dicen que voy a mi ritmo máximo por lo que me quedo con las ganas.
Finalizo la carrera en un ritmo impensable (alrededor de 4'30") y con la idea de que no debo de correr carreras tan cortas, ya que aunque no he pasado el límite, si voy bastante tiempo rozándole. Así que creo que a partir de ahora no haré nada de menos de 10km, ya que la otra opción es ir más despacio y todavía no he aprendido a hacerlo. Siempre que veo a alguien por delante voy a la caza, hasta que el pulsómetro me da el alto.
Desde aquí quiero agradecer los comentarios que hace sobre mí Angel Iglesias. Me he quedado sin palabras al leerlo. Y también esta mañana cuando me he encontrado con él. No he sabido que decirle. ¡Que se le va a hacer. Soy así! Como él dice de pocas palabras. Pero gracias. Y espero que pronto estés corriendo (delante de mí, por supuesto)

jueves, 28 de marzo de 2013

Duatlón de Ávila

Hoy se ha celebrado el I Duatlón Ciudad de Ávila y después de más de 10 años sin participar ya que es una disciplina que no me agrada mucho, hoy he vuelto a estar en la salida.


Días de Carrera de 2012 y 2013

Empecé con muchas dudas, ya que en lo que va de 2013 solamente he corrido 6 días y desde enero de 2012 he corrido otros 14 días más. total 20 días de carrera en 120 km en 1 año y 3 meses.
Pero como la prueba la organizaba mi club y se hacía en mi tierra, me apetecía estar en la salida.
Las previsiones que tenía era correr entre 5'10" y 5'30" ya que aunque la rodilla está bien he corrido muy poco.


La carrera empieza a las 11:15. Se sale rápido y haciendo el primer km. muy por encima del ritmo previsto voy en la cola, en penúltima posición. Aunque el ritmo es mucho más rápido de lo previsto (sobre 4'20") las sensaciones son buenas y la rodilla va bien, por lo que no aflojo. Termino la primera vuelta de 2,5 km y las sensaciones siguen siendo buenas, aunque se empieza a notar la falta de días de carrera. Pero aún así aguanto la 2º vuelta al mismo ritmo y consigo adelantar a unos 10-15 atletas, por lo me voy animándome.

Antes de la carrera
Llego a la transición y cojo la bici para disfrutar de un circuito muy técnico y duro, ya que no permite coger ritmo en ningún momento. Son 4 vueltas a un circuito de 5 km. Por suerte no llueve y el asfalto está seco, por lo que disfruto bastante. En 2º vuelta me pasa grupo de cabeza y aunque podía haber forzado "más de la cuenta" para seguir a rueda decido cortar. 

Cuando llego a transición y vuelvo a cambiar la bici por las zapatillas de correr me cuesta bastante adaptarme. Tengo que parar en primeros 100 m. porque tengo tirones en gemelo. Estiro un poco y me pongo a correr muy suave hasta que adapto los músculos. Después voy incrementando ritmo y termino cansado pero con buenas sensaciones y mucha motivación para las carreras que vengan.




domingo, 24 de marzo de 2013

Una semana cualquiera

La semana empezó mal, con vuelta a sensaciones malas y temiendo empezar de nuevo una racha mala de más de 1 semana.
Martes 19. Hago 1700 m nadando pero más por cabezonería que por ganas. Pero al final salgo con mejores sensaciones de las que tenía al entrar.
Miércoles 20 me doy la vuelta a Riofrío, pero la cosa no va bien. Ni la rodilla ni la patata. Aunque esta segunta va mejor que el martes.
Jueves decido no ir a la piscina en Las Rozas y creo que es un error. Tengo día bastante malo.
Sábado 23. Salgo solo en bici (intencionadamente, ya que salgo a las 9:50 para no salir con el grupo) dirección alto de Menga. Me gustaría ver la sierra de gredos, aunque según me voy acercando veo que va a ser difícil. El puerto se ve muy cubierto a ratos y otros momentos totalmente despejado. Sigo acercándome con dudas de si las condiciones climáticas me permitirán subir. Cuando llego a la Hija se ve claro por lo que me lanzo (es un decir, porque voy como una tortuga) hacia el alto. Comienzo con bastante molestia en la rodilla, pero soy Tauro. Llegando a la fuente comienza a nevar, pero soy Tauro y solo me queda 1 km para coronar (aunque estuviera empezando a subir habría llegado al alto, ya que la suerte estaba echada). Cuando llego al alto nieva tanto que decido hacerme una foto. En la bajada paso más frío de lo esperado, ya que en la foto del alto me entretengo mucho y me quedo algo frío antes de empezar a bajar.
Y una vez más, las condiciones adversas me hacen olvidarme de todos los males y me vuelvo a sentir otra vez triatleta, con Zarautz en la mente y la necesidad y sobre todo las GANAS DE ENTRENAR. Tanto es así que me vuelvo por Riofrío.
El domingo estoy bastante bien recuperado. Por la mañana tenemos competición de natación en Valladolid, y por la tarde salgo a correr con la mente en el duatlón de Ávila, pero sobre todo con la mente en ir cogiendo kilómetros y buenas sensaciones para el 8 de junio.

Si todos sigue dentro de la normalidad escribiré una entrada semanal con los los entrenamientos y sensaciones. Ahí va el primero. Pinchando imagen se amplía.


martes, 5 de marzo de 2013

Otra vez Zarautz


Una vez más, sin saber cómo ni porqué, me he vuelto a meter en otra aventura. Todo comenzó cuando un sábado de principios de febrero recibo un mail de la organización de Zarautz. indicándome que el próximo lunes se abrían las inscripciones para el XXVII Triatón de Zarautz.

Habían pasado 2 meses desde mi operación de menisco y todavía estaba sin correr, mis sensaciones tampoco eran demasiado buenas, con más días malos que buenos. Pero Zarautz es Zarautz.

Así empecé a mover palillos para conseguir estar federado antes del lunes a las 10:00 que abrían las inscripciones. Una llamada por aquí, un correo por allá, ...

Y a las 10:00 de la mañana del lunes ahí estaba,  rellenando mi formulario y pulsando aceptar. Total que un año más estoy apuntado al triatlón de Zarautz. Ya tengo reserva de hotel. Así que la suerte está echada, o recordando la canción que me gusta en las grandes citas "The show must go on".

Nos vemos en Zarautz.




martes, 31 de enero de 2012

Otra forma de verlo

Ya hace casi 3 años que me cambió la vida. Por la primavera de 2008 estaba disfrutando como hacía años. En las últimas semanas antes del día X estaba que me salía. 1/2 Maratón de Getafe en 1h 24' sin mucho esfuerzo y sin excesiva preparación, en bicicleta volvía a estar con los pata negra, e incluso recuerdo una subida a Muñopepe en la que me atreví a atacarles y aunque no conseguí que se quedaran sufrían de lo lindo; y nadando los tiempos eran buenos con mejores sensaciones.
Pero después de unos días de rodaje suave, una noche recién acostado me giré en la cama y se produjo "el corto" que hizo que empezara la pesadilla de la que no he salido (ni creo que salga), pero en la que me he acostumbrado a vivir. ¡No me quedaba más remedio!
¿Y cuál ha sido la forma de acostumbrarme a esto? No es difícil a toro pasado, pero me ha costado mucho, o mejor dicho, muchísimo.
Desde aquella noche he tenido días regulares, días buenos, días malos y días peores.
La receta es la siguiente:
Si el día es regular, hay que pasar de largo sin hacer ruido, quedándose con los momentos buenos, que alguno hay.
Si el bueno hay que aprovecharlo y disfrutarlo al máximo. Además hay que recordarlo.
Y si el día es malo o muy malo hay que desconectar, estar pero no estar, pensar y recordar los días buenos y una vez que haya pasado olvidarlo.

En definitiva, no he asumido mi situación ni quiero hacerlo, simplemente me he acostumbrado a estar mal. Siempre tendré esperanza de volver a estar bien, confiando en los avances en medicina. No se cuánto tardará, pero seguro que llegará.
Y mientras tanto a seguir disfrutando de los días buenos y olvidando los malos.

miércoles, 15 de junio de 2011

XXV Aniversario del Triatón de Zarautz.

Son las 14:30 del sábado 11 de junio de 2011 y falta 1/2 hora para que comience el XXV Triatón de Zarautz. Es el 25 aniversario y yo estoy entre los 700 atletas que tomarán la salida.
Es la primera vez que no tengo los nervios típicos precarrera. Estoy tranquilo, aunque con miedo, esperando que den la salida.
A las 14:45 salen alrededor de 30 mujeres. Me acerco al agua para verlas y de paso comprobar la temperatura. Se me pasan muchas cosas por la cabeza, pero la principal es estar tranquilo. Si tengo calma, sin nervios, sin presiones, sin tensión, es dificil que tenga latidos raros.
Llegan las 15:00 y lo he conseguido. Estoy tranquilo, no he notado nada raro y comienzo con confianza.

NATACIÓN:
Dan la salida y nos metemos en el agua. Unos lo hacen corriendo y otros lo hacemos caminando. Entro casi de los últimos, y aún así sigue habiendo golpes entre tantos brazos y piernas moviéndose para avanzar. Pasados los primeros metros me busco hueco donde voy cómodo. De vez en cuando del grupo se acerca alguien, o me acerco yo a alguien y se hace un poco más complicado nadar ya que hay pequeños roces, pero rápido cruzo por encima de sus piernas y me busco otro sitio donde nadar más cómodo.

Todo sigue así hasta que me doy cuenta de que llevos varios metros siguiendo unos pies. Me llevan cómodo, muy cómodo, pero no tengo intención de ir más rápido. Disfruto mucho dejándome deslizar en el agua entre una brazada y otra. Podría seguir esos pies durante horas, pero llega un neopreno rojo a incordiar. Intercambiamos algunos pequeños golpes y decido que no quiero entrar en esa batalla, por lo que busco otros pies.

Llegando a Zarautz veo que lo voy a conseguir. Me da igual el tiempo, el puesto, todo lo que tenga que ver con compararme. Solo quiero llegar a la playa y estoy a punto de hacerlo. Veo que el fondo del mar se va acercando poco a poco. Llegado un punto decido ponerme de pie y caminar. Otros corren, pero yo camino.

Mientras voy a la zona de transicción a por mi bicicleta solamente pienso una cosa. Este año quiero quedarme con el gorro. Otros años nos obligaban a dejarlo, pero este año no quiero hacerlo. Por suerte puedo quedarme con él.
Llego a la Bici y allí están Jorge, Nuria y Longi animándome. ¡Qué maravilla!

BICICLETA.
Después de una transicción más lenta de lo acostumbrado (no tenía ninguna prisa) comienzo a pedalear. El recorrido es contrario a lo que yo conocía y el principio es muy rapido. Aunque miro el reloj para fijarme en el pulso, también veo la velocidad y es buena. Las sensaciones de piernas no son tan buenas, y me duran toda la prueba, pero esto que me habría preocupado años atrás ahora no es problema ya que no tengo la más mínima intención de forzar.

Comienza la subida de la primera vuelta. Es muy cómoda y podría hacerse fácilmente en un piñon de 16-17, pero lo hago en 19-21 y 23. Me pasa gente que ganaría con facilidad y en la primera vuelta me cuesta desconectar, olvidarme de que al dorsal cuatrocientos y pico le pegaría una pasada que le quitaba las pegatinas, o que tendría que meter plato en esta cuesta.

Llega la primera bajada, y en una curva a izquierdas cojo un bache en el que la ruda delantera sale mal parada. Durante algunos segundos esperaba que de un momento a otro la rueda se quedara sin aire pero gracias a que tenía buena presión no pasó, pero rompí la rueda, aunque no me impidió finalizar.

En la tercera vuelta pasé momentos malos ya que noté un único latido raro (algo que noto miles de veces) y comenzaron mis dudas. ¿Debo estár aquí? ¿Sería conveniente que abandone?. Fueron unos minutos, hasta que comenzó la subida de la última vuelta. Una subida más dura en la que tenía que centrarme para subir cómodo, sin forzar y conseguí hacerlo.

Estoy llegando a Zarautz en la última vuelta y ya pienso en ir aflojándome los zapatos para dejar la bici. Llegado al punto indicado pongo los pies en el suelo y me dirijo a dejar la bicicleta y ponerme las zapatillas. Una vez más vuelven a estar allí animandome Nuria, Jorge y Longi.

CARRERA A PIE.

Empiezo a correr centrado en aislarme, olvidarme de todos, intentando ignorar a los que me adelanten, ya que cuando lo hagan se que podría ir más rápido que muchos de ellos, pero no quiero, no debo, no puedo (a sí puedo). Aquí me cuesta menos que en la bicicleta. Será porque aunque vaya muy cómodo tengo algo más de entreno en la carrera y el ritmo es bueno. Completo la primera vuelta no se si en mucho o poco tiempo, pero comienzo la segunda tan fresco como la primera y la termino tan bien como terminé la anterior.

Cada paso por meta es espectacular, con muchísimo público animando, gritando mi nombre. Hace que se me ponga la piel de gallina.

Mientras me acerco al comienzo de la última vuelta voy siendo consciente de que lo conseguiré y se me empieza a pasar por la cabeza apretar. No se si hacerlo en desde el principio o esperar a los cinco últimos kilómetros. Vuelvo a ver a Longi, Nuria y Jorge. Están esperando a que termine mi última vuelta, y lo primero que se me pasa por la cabeza es gritar a Longi que en 30 minutos estoy de vuelta. Dicho esto comienzo a incrementar el ritmo poco a poco, hasta que decido que es bueno. Recupero muchas posiciones de las perdidas en vueltas anteriores, pero eso es lo de menos. Llego al pasillo de los últimos 500 m y hay tanta gente como en la primera vuelta. Pienso que va a pasar cuando cruce la meta, ¿tiraré la gorra?, ¿gritaré?, ... ¿qué haré?.
Pues nada. No hice nada. Pararme a 10 metros de meta, agarrar a Jorge y Nuria de la mano continuar andando hasta cruzar la línea. Longi también debería de haber cruzado conmigo, y lo hico, aunque no físicamente.
Al cruzar, tengo muchos recuerdos y ninguno bueno. Cables por dentro del corazón, días, semanas, meses sin correr ni un solo paso. Una noche que me di media vuelta en la cama y cambió mi vida.
Pero hoy ha vuelto a ser normal, he vuelto a ser el que era. Me he demostrado que puedo hacerlo, que soy el mismo que era antes de esa maldita noche. También podría demostrárselo al Dr. Jimenez Candil, pero eso me da igual.

Ya era hora que después de momentos muy duros haya alguno bueno.
Longi, gracias por haber estado conmigo, apoyándome, cuando no lo ha hecho nadie más. Ni los médicos de Salamanca, ni la familia, nadie. Hasta que llegué a la Dra. Boraita. Me hizo ver la luz al final del tunel, y ahí seguías apoyándome con más fuerza. También con miedo de que me pasara algo, pero aún así estabas conmigo.
GRACIAS.

(espero meter alguna foto y dejarla un poco más bonita, pero no tengo tiempo. Poco a poco).