martes, 23 de noviembre de 2010

Llegó el momento de creérmelo. ¿O NO?

Despues de una semana muy dura con 2 pasadas por quirofano para estudio electrofisiológico ha llegado el momento de disfrutar. En principio todo está bien y aunque estoy pendiente de consulta con Araceli Boraita todo indica que no tengo ningún problema. En lo que si están todos de acuerdo es en que me olvide de Ironman, pero ¿puedo hacer 120km en bici o correr una 1/2 maratón en ritmo de 1h 35? Lo dirá el tiempo.

Después del reposo recomendado por el médico hoy he vuelto a coger la bici y he salido con el grupo. Tenía intención de hacer todo el recorrido con ellos. Todo hacía presagiar que sería así, ya que en este tiempo las etapas son llanas y aunque se apriete se va bien a rueda.
Pues esta vez no ha sido así. De entrada he llegado algo tarde y he tenido que darme un pequeño calentón (pero dentro de los límites permitidos) durante 2 km hasta enlazar.
Después, pasado el cruce de la venta Pinilla se ha liado la cosa. Cuando miré al pulsómetro y vi 165 pulsaciones lo tuve claro. Hoy me toca ir solo.

Con bastante cabreo he intentado desconectar del resto del grupo y hacer recorrido por mi cuenta. ¿El motivo del cabreo? Cuando en este grupo viene alguien que anda poco se le espera sin más. Pero hoy, el que iba mal era yo. Nadie ha esperado.

Siempre he dicho que El tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio. ¿Será ese mi sitio? O por decirlo de otra forma, "cada uno tiene lo que se merece". ¿Será que me lo merezco yo también?

Y ahora lo importante.
Deportivamente ha estado bien. He ido a buen ritmo, buen pulso y he disfrutado. Pero todavía no me lo creo. Sigo pensando que cada pedalada que doy, cada zancada, cada brazada en el agua es otra apuesta, otro disparo en la ruleta rusa. No es como antes, que además de pensarlo me lo creía. Había veces que estaba convencido de que estaba jugando a la ruleta rusa. Y seguía haciéndolo porque cuando no jugaba la sensación era de que me iba a morir, como si fueran otros los que me iban a matar en lugar de hacerlo yo.
Ahora no creo que esté me la esté jugando, pero de vez en cuando lo pienso. Cada vez menos.

Espero que llegue el momento en que siga haciendo lo que me gusta sin pensarlo.

Pero sobre todo, lo más importante, es que he vuelto a escribir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta vez antes de escribir tus sensaciones ya las habías expresado verbalmente, de lo cual me alegro. Pero sigue escribiendo porque así tendrás dos vías de escape y los problemas si se comparten parecen más pequeños.¡Siempre juntos gorililla"!