
Después de muchos días, semanas e incluso algún mes de buenas o muy buenas sensaciones el lunes tocó un día malo.
Todo empezó bien, igual que siempre. Salgo del trabajo, me dirijo a la piscina, me meto en la piscina y empiezo a nadar. Las sensaciones son buenas, quizás algo mejor que otros días. Hago algo de calentamiento y cuando llevo alrededor de 600m todo suave y sin forzar empiezo con sensaciones raras. Noto latidos irregulares que aunque la duración es corta -no llega al segundo- se repiten de vez en cuando. Cada vez que noto uno paro, respiro, recupero y vuelvo a nadar, un poquito más suave que la vez anterior.
Pero como cada vez que nado vuelve a pasar lo mismo, no me queda otra que marcharme "con el rabo entre las piernas". Este día he perdido la batalla, pero no la guerra.
El martes vuelvo a la piscina, y han vuelto un poco los miedos. Pero tan rápido como me meto en el agua y me empiezo a encontrar bien, esos miedos se van alejando. Tanto que hago 2x200 a ritmo bueno (sin llegar a ser fuerte) a 3'35" y 3'30". Casi tan rápido que cuando entrenaba.
Por suerte ha sido un día malo entre muchos buenos.
Que siga así.... o mejor.
1 comentario:
Como me gustaría hablar contigo de todo esto y no tener que leerlo ó enterarme de ello por AironDino.
Despiertas en mi un instinto de amor y cercanía que me parece mentira que nos cueste tanto SENTARNOS A HABLAR JUNTOS. Entono mi "mea culpa" pero esto no soluciona el problema.
Un achuchón de ..............................................................................
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