Desde mi última entrada han pasado muchas cosas, y ninguna mala. Después de volver a pasar por el mecánico el día de mi cumpleaños todo ha ido bien (o al menos casi bien).
Durante mi intervención el día de mi cumpleaños se me pasaron muchas cosas por la cabeza. Desde pensar que aguantaría esa situación durante un año entero con tal de no tener que volver a pasar por ella hasta justo la contraria, tirar de los cables, mandar todo a la mierda, ponerme de pie y salir de allí corriendo.
Pero después de eso, he hecho una travesía a nado en Santander, donde he nadado 2800m. Terminé de los últimos pero estaba en la salida y por supuesto también en la llegada.
También en verano tengo más tiempo para la bici, y he hecho algunas etapas bastante majas si hablamos del recorrido, porque si hablamos de la velocidad media son pachangas. Vuelta larga a los puertos en varias ocasiones, Navalacruz, vuelta a Cebreros. Pero la mejor por el recorrido, ya que llevaba varios años con ganas ha sido la vuelta al Parador.
Y para rematar, esta semana he hecho una etapa buena tanto por recorrido como por velocidad. Hemos salido Flavio, Abad, Mironcillo y yo y nos hemos dado la vuelta a las Fuentes en 2h 35 minutos, a una media de más de 30km/h. Subiendo las fuentes teníamos aire favorable y la velocidad era siempre superior a 17km/h. Ese día me he vuelto a sentir ciclista.
Y para terminar el verano, mañana partimos toda la familia hacia Sarriá, para hacer las últimas 5 etapas del camino de Santiago (camino Francés). Espero que a mi vuelta pueda escribir que ha sido una experiencia muy bonita.
Y aunque no venga al caso, esté fuera de lugar y todo lo demás, hay algo que me ha pasado esta semana que no me ha gustado. Pero es lo que hay. La situación más o menos fue que el jueves me fui a desayunar con Longi, y a cuando volvía con ella al trabajo nos encontramos a Lis y a la médico residente. Después de las presentaciones me dice:
- Hombre, tu eres Luismi. Eres famoso.
- Lo primero que pienso es que Longi le cuenta muchas cosas de mi y me pongo contento, pero después me doy cuenta de por qué me lo ha dicho.
Soy famoso porque soy un "caso clínico" conocido por los cardiólogos.
Pasé de la alegría a las ganas de ... MIERDA... ¡¡Quiero dejar de ser famoso!! ¡¡Quiero ser normal!!
Pero eso ya pasó.
Y ahora se me pasa un pensamiento por la cabeza. Buenos, se me pasan muchas veces, pero esta lo voy a escribir, y trataré de poner uno en cada entrada de este blog.
"Si te quedan pocos días no los desperdicies llorando, y si te quedan muchos... ¿por qué llorar?"
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1 comentario:
Para desahogarse por ejemplo? De todas formas mas triste que llorar es tenerlo que hacer solo. Y en ese aspecto nunca estarás solo ni tampoco yo espero estarlo.
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